16 de diciembre de 2017

JLGMartín y la cochambre

HA publicado JLGMartín una reseña de Mundo es. Sus opiniones literarias, políticas, ortográficas o tipográficas son ahora irrelevantes, elogiosas o críticas, y para mí no tienen interés. Algunas otras, sustentadas en citas manipuladas y sacadas de contexto, pretenden sólo la intoxicación, y son risibles. Van aquí completas esas citas y, para la contextualización de una de ellas, este enlace a una carta mía publicada en El País en 1998, donde aparece el fragmento de GdBiedma, cuya pederastia ha querido encubrir y disculpar  a toda costa GM., escamoteándolo y finalmente vetándolo con cinismo: (“Sólo fue pederasta, que se sepa, en una ocasión y en su juventud”, ha dicho GM., como el obispo que declara ante el papa: “Pero si solo fue con monaguillos y ¡hace ya tanto!).

1: "Al contarle luego a M. todo lo sucedido en un trayecto de apenas veinte minutos y menos de dos kilómetros, me dijo con aire circunspecto: «Menos mal que eran dos chicas, porque de haber sido chicos, podrían haberte dado una paliza al ver el dinero, pensando que les ofrecías otra cosa». Ni se me había pasado por la cabeza. Decididamente la novelista es ella. Uno no da más que para hechos, sólo hechos". 

2: "Se dirá que Proust no habla de un hombre o de una mujer, sino del deseo amoroso, común a todos, y es cierto, eso lo hace como pocos. El deseo va más allá del género. Pero el deseo, para que sea verdaderamente universal, ha de encarnarse en un particular. Y ese particular ha de ser hombre, mujer u homosexual, en todas las proporciones que se quiera (alguien es más hombre que mujer, o más mujer que hombre, u homosexual, siendo heterosexual, etcétera), ya que el deseo no siempre es «puro»".

y 3: "Hace años, y a ­propósito de la pederastia del poeta GdBiedma, cruzamos RR. y yo en La Vanguardia un par de cartas curiosas. Ella no lo defendía, claro, por pederasta, a tanto no se atrevía (en el fondo, la pederastia de un amigo le daba lo mismo, siempre que no se cebara con sus nietos), sino por creer que a un «gran poeta» amigo suyo, inteligente y rico, se le debe tener una consideración y disculparle como excentricidades lo que en otros serían delitos".

Y como se dice en esa reseña: sin comentarios.
Bueno, sí, uno, pero pequeño, como recuerdo. Su reseña dio lugar a un centenar de intervenciones, unas jocosas, y casi todas escandalizadas por la doble moral del reseñista y favorables con la obra reseñada. En ellas la gente se tomaba a pitorreo la incapacidad del reseñista para la lógica, el pensamiento abstracto y la rectitud intelectual, y también al propio JLGM., que no quedaba mejor en esos comentarios que el padre Ladrón de Guevara (el de Novelistas malos y buenos). No es de extrañar, pues, que haya querido suprimirlos, porque pocas veces eran tan patentes la estupidez y el retorcimiento bizantino. Lo que llama la atención es la nota:
"He decidido limpiar este lugar, que se había llenado demasiado de basura. Dejo solo los dos comentarios del autor que completan las citas que hago de su diario en mi reseña. Luego, que cada uno saque sus conclusiones. Y pido disculpas por haber contribuido a que estos comentarios se llenaran también de "chapapote”.
En efecto, si suprimió los comentarios (él, que se pasa la vida presumiendo de no alterar la realidad, como testigo fiel de ella), tenía que haber suprimido también su reseña, un monumento a la cochambre y al chapapote, si acaso le quedara un poco de la susodicha rectitud intelectual (añadido del 27 de diciembre de 2017).

17 comentarios:

  1. Esta mañana he leído la entrada de JLGM. A continuación, le he enviado este comentario, que no ha tenido a bien publicar: "Por favor, no manipule, no recorte, no juegue sucio. Respete la literalidad íntegra de las frases, y, sobre todo, no envidie unos diarios que superan con mucho a los suyos, porque si no vamos a pensar que es verdad lo que usted mismo escribía en Café Arcadia (5 de septiembre de 2017): "He sentido envidia escuchando a Eva Miranda Herrero hablar de Andrés Trapiello. Resulta que, hace más de una década, el profesor de literatura, Javier García Rodríguez, les hizo comentar en clase un fragmento de uno de los primeros diarios. A ella le gustó tanto que buscó el libro, luego los otros volúmenes del Salón de los pasos perdidos y terminó dedicándole la tesis doctoral".

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  2. El otro día vi a J.L.G en el Mcdonals del centro Comercial Los Prados de Oviedo dándole a la tecla con dos dedos. Estaba haciendo picadillo al Mundo cruel. Adios. El extraño caso de García y Martín. García o Martín, a muchos gente nos gusta las hamburguesas aunque sean perjudiciales para la salud.

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  3. Sí ha tenido a bien publicarlo, no seamos tan suspicaces.

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    1. Ha publicado los comentarios cuando le ha venido en gana. Si algo se le da bien a JLGM es jugar con los tiempos.

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    2. Totalmente de acuerdo. Publicar de forma torticera y además extemporánea es hacer trampa.

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  4. A los lectores de Trapiello no nos influyen los comentarios de JLGM. Esperamos durante meses o años el nuevo tomo del"Salón..."y, cuando llega, lo devoramos y, luego, lo releemos para saborearlo. Trapiello debe fiarse del criterio de sus lectores y olvidarse de los juicios de críticos resentidos.

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    1. Entre ellos dos se ha establecido una relación de amor y odio cuyos pormenores se nos escapan. Yo asistí a una presentación de Martín en la Alberti, con AT de interlocutor, y los asistentes sacamos la impresión de que en vez de agria polémica nos habían ofrecido una espléndida función teatral. Así que vaya usted a saber si ahora se está escribiendo el enésimo acto de la comedia. No sería la primera vez que dos escritores se tiran piedras en beneficio propio con la inestimable colaboración del inocente respetable.

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    2. Nada es imposible, pero en este caso parece improbable una charlotada, aunque esa presentación en la Alberti, a la que también asistí, resultó muy agitada y divertida. Lo que sí parece desprenderse de este "contencioso" actual, es una intencionalidad un tanto sesgada por parte de GM, para criticar comentarios de AT cuya amputación se ha producido previamente sin otra explicación más convincente que disminuir su extensión.

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    3. Anónimo, no creo que Andrés Trapiello se preste a semejantes charlotadas. Lo que ese día se vio fue al señor García Martín bastante alterado. No paraba de interrumpir a AT, además de conminar al editor Abelardo Linares a que le quitara la palabra; todo al más puro estilo marrullero, tan impropio de un escritor que presume de ejercer la crítica de manera honesta y objetiva.

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  5. Otro tomo del Salón de pasos perdidos, el monumental diario de tan gran escritor. Dicho diario, monumental por lo extenso (acaba de aparecer el último tomo, el que hace el número 21, titulado “Mundo es”) y la gran riqueza de contenidos, puede equipararse a los llamados “dietarios” de Josep Pla. Esos diarios, esa “novela en marcha” como el propio Trapiello califica su obra constituyen unos episodios nacionales de la época actual; aunque muy subjetivos, imaginativos y literarios, contienen el transcurrir social y humano de nuestro tiempo, con una calidad literaria fuera de toda duda. Es hora, también, de reivindicar las grandes obras de literatura y frenar en lo posible la bazofia cultural que invade las librerías españolas.

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  6. Con permiso. Acabo de terminar con gran pena "Mundo es". Pena porque no tiene otras quinientas páginas. Ya nadie escribe así, y no lo digo por la calidad, que también, sino por la forma, el estilo si quieren llamarlo así. Es un español tan verdadero, tan vivo, tan altanero a veces y susurrante, tan fuera de estos tiempos de pseudonovelones parahistóricos, que a la fuerza no puede gustar a los acostumbrados a la minilengua de hoy. Le doy las gracias y un abrazo que le consuele de su homofobia y su neoespañolismo rancio, mucho mejor que el paleopopulismo de otros.
    J. Ángel Gómez.

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  7. Al señor Cañedo le pediría que no me confunda con el Anónimo. Discrepo, igualmente, de su versión sobre aquella presentación en la Alberti. Nunca diría, precisamente, que Andrés fuera acosado o increpado, sino que durante buena parte del combate le ganó a puntos a Martín y este, acorralado y sorprendido, pidió varias veces la campana a A. Linares. Tuve la sensación, igual que quienes se sentaban a mi alrededor, de que el primer asalto había comenzado antes de la Alberti.

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    1. Señor Cancio, yo no plantearía la presentación de un libro en términos pugilísticos. En mi opinión, Andrés Trapiello perdió una tarde en presentar los diarios de un escritor que no se lo agradecerá nunca. Y en otro orden de cosas, claro que no lo confundo con el Anónimo. Saludos.

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    2. Yo tampoco, pero en la aludida hubo mucho cuerpo a cuerpo inédito y algunos golpes bajos impropios de estos actos actos.
      Y hablando de boxeo: Feliz Navidad, las dos con mayúsculas

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  8. Quiero compartir aquí este comentario que he enviado al blog de JLGM:
    En Mundo es hay una referencia al ataque de un par de personajes bastante influyentes en el mundo cultural de este país que se rasgaron las vestiduras en los periódicos cuando AT confesó en su diario su perplejidad al leer el pasaje en el que Gil de Biedma se jactaba de comprar sexo con niños de 12 y 13 años . AT lo recuerda como un ataque a su libertad de expresión. Lo cierto es que hay que reconocer que, como hemos leído antes de que lo suprimiera JLGM en este blog, el pasaje sobrecoge por su vileza. Deducir de ahí un comentario calumnioso de AT o que tiene especial inquina por el poeta es faltar a la verdad, ya que él no ha escrito nunca nada contra la poesía de Gil de Biedma.
    Sí es calumnioso, sin embargo, después de las pruebas que se han presentado aquí, sugerir con insidia que AT es homófobo, como sostiene JLGM a pesar de que ha quedado meridianamente claro que ha manipulado sus palabras sacándolas de contexto. Y es que la reseña, que abunda en elogios hiperbólicos, no por ello menos hipócritas, necesita de estos para dar naturaleza de objetividad a sus descalificaciones arbitrarias: “Brochazos inanes”; la “engorrosa costumbre de usar las X”; que si el libro está lleno de ocurrencias; que si es neonacionalista español; que si le fastidian sus reflexiones sobre si es novela o no; que si tiene caprichos ortográficos; que si es vengativo; que si es Mr. Hyde. Y todo ello escrito con un tono de suma indignación que trata de contagiar/contaminar al lector. Lo acaba de decir el propio AT más arriba, la “maravilla” sólo anuncia el chapapote, que es lo único que a JLGM le motiva. Y para colmo, sostiene que no está dotado para el pensamiento abstracto, ni para el razonamiento lógico. ¿Pero es que acaso JLGM se considera un gran pensador? Poca lógica y poco pensamiento abstracto hay en su reseña, en la que en vez de crítica no hay más que resentimiento. La supuesta solvencia como crítico, si es que la tuvo, ha quedado definitivamente cuestionada.

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    1. He aquí una lista de apreciaciones declaradamente subjetivas. Los elogios de JLGM son "hipócritas". el tono, de "suma indignación" tratando de "contagiar/contaminar al lector", y el único contenido de la reseña, el "resentimiento". La cantidad de ceguera que pueden producir unos prejuicios suficientemente arraigados, Señor.

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  9. Ja! Muy gracioso. Lo del resentimiento, más que subjetivo yo diría que es intersubjetivo. Cualquier lector con dos dedos de frente sabe que desde hace años, en cuanto se publica el nuevo tomo del diario de AT,(se considera que es un clásico)JLGM se apresura a publicar su correspondiente reseña estofada con el mismo combinado de elogios de pacotilla para envolver sus descalificaciones de resentido, con la única pretensión de influir en el resto de las críticas. Eso se llama competencia desleal. A JLGM se le ve el plumero mucho, mucho.

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